viernes, 30 de diciembre de 2016

Nos besamos?

"Contacto o presión que se hace con los labios sobre una persona o una cosa, contrayéndolos y separándolos, en señal de amor, afecto, deseo, saludo, respeto, etc.
"

"Gesto hecho con los labios, parecido a este contacto o presión, pero sin llegar a tocar nada; a veces se acompaña de un gesto con la mano, que se besa en la punta de los dedos y se separa de la boca en la dirección adecuada."

Me gusta besar y ser besada, me parece el modo más hermoso de demostrar amor por algo y sobre todo por alguien.
Con un beso se puede transmitir el sentimiento más escondido.
Sólo tienes que besar y ser besado para saber que sientes hacia la persona que besas y que siente ella por ti.

Me gustan los besos paternales y maternales, los besos fraternales, los besos amistosos, los besos de los labios inocentes de un niño y los besos pasionales y con amor.

Me gustan los besos robados, esos que llegan cuando no los esperas y te hacen sentir ese cosquilleo por el cuerpo.
Me gustan los besos con los ojos cerrados, por que me hacen sentir de un modo especial.

Echo de menos los besos de mis abuelos, esos besos sonoros, que me hacían pitar los oídos.
Echo de menos los besos de los que se fueron para no volver y no dio tiempo a ese último beso.
Echo de menos los besos de los que están lejos, los que se despidieron con un beso, un abrazo y un hasta pronto.

Me gustan los besos, porque con ellos puedo decir te quiero sin decir una sola palabra.


jueves, 29 de diciembre de 2016

AMISTAD, divino tesoro

"Hay amistades hechas de risas o dolores compartidos; 
 otras de horas de escuela; 
 otras de juegos de juventud, salidas, cines, o diversiones; 
 otras de un momento clave vivido en coincidencia...
 y luego están aquellas que nacen sin saber por qué...
 incluso de silencios compartidos, o de simpatía mutua sin   
 explicación."

 "El Principito", Antoine de Saint-Exupéry.

Toda amistad, surja del modo que surja tiene detrás una preciosa historia.

Toda amistad debe estar basada en el respeto y la sinceridad, el día que falla uno de esos pilares, nada vuelve a ser igual. Una vez que pierdes la confianza, nunca vuelves a recuperarla.

Me quedo con esas amistades surgidas en el colegio, en ellas sigue habiendo la inocencia de la niñez.

Me quedo con las amistades surgidas en los momentos de dolor, en ellas existe la confianza plena.

Me quedo con las amistades surgidas en una tarde de risas, en ellas está la parte positiva de la vida.

Me quedo con las amistades surgidas por casualidad, por una razón, nada pasa casualmente, todo pasa por algo y todos aparecemos en la vida de alguien por algún motivo.

Me quedo con los amigos surgidos de la nada, por que al final se convierten en todo.

Me quedo con cada uno de mis amigos, por que todos absolutamente todos, son piezas claves en mi vida.

Me quedo con la amistad, sin más.


miércoles, 28 de diciembre de 2016

De propósitos vive el hombre... Y la mujer

Soy de esas personas que cada año hace una lista de propósitos para el nuevo año, una vez repasada la del anterior.

Siempre me pongo pequeños logros y alguna gran meta que llevar a cabo.

Y por supuesto en esa lista casi todos los años hay alguno del año anterior que siempre se queda por hacer.

Para el 2017 quiero seguir creyendo que los sueños se cumplen.

Quiero pensar que aún existen buenas personas.

Quiero ser mejor persona, pero menos tonta, algunos siguen pensando que ser bueno es sinónimo de ser tonto.

Quiero pensar que la vida es bella a pesar de todas sus putadas.

Quiero vivir en lugar de sobrevivir.

Quiero levantarme de cada caída y soportar las heridas y cicatrices.

Quiero seguir caminando, sola o en compañía.

Quiero seguir disfrutando de cada momento que la vida me regale.

Quiero seguir escribiendo en verde.

Quiero seguir luchado por todo aquello en lo que creo.

Quiero ver como el sol sale cada mañana.

Quiero seguir disfrutando de los míos.

Quiero sentirme niña de vez en cuando.

Quiero seguir queriendo y que me quieran.

Quiero cruzar la meta de una maratón.

Quiero seguir teniendo sueños que cumplir.

Preocuparme menos y ocuparme más.

No callarme ni un te quiero.

Quiero tener, para poder dar.

Quiero seguir teniendo fuerzas para seguir adelante.

Quiero reír aunque a veces quiera llorar.

Pero sobre todo quiero vivir.


martes, 27 de diciembre de 2016

Hay días....

Hay días que todo se hace cuesta arriba, que el mundo se te viene encima.

Hay días que aunque el sol brille, siempre encuentras niebla.

Hay días de lágrimas sin motivos y días de corazones y almas encogidos.

Hay días que quieres correr y sólo puedes caminar.

Hay días eternos, en los que el tiempo pasa demasiado despacio.

Hay días que echas de menos hasta el más mínimo detalle.

Días en que despiertas demasiado temprano y te duermes demasiado tarde.

Hay días que en los que no ves más allá de tus pies, hay días con demasiado ruido en la cabeza y no escuchas nada más.

Hay días en que todo sale del revés y no hay manera de poner nada del derecho.

Hay días de nudos en la garganta que no te dejan hablar.

Hay días mudos, ciegos y sordos.

Hay días que es mejor ser uno de menos, que ser uno de más.

Hay días que gritos silenciosos, de esos que nadie escucha o quiere escuchar.

Hay días de excusas baratas, de esas que suenan a no molestar.

Hay días que aunque quieras, no puedes.

Hay días que es necesario salirse del camino.

Hay días en que es necesario dejarlo todo, para comenzar de nuevo.

Hay días que los finales, significan nuevos comienzos.
Días en los que los miedos son el primer acto de valentía.

Hay días... Y días...




lunes, 26 de diciembre de 2016

Abrazos, el idioma silencioso.

Abrazo: Acto de rodear con los brazos a alguien o de hacerlo dos personas entre sí como muestra de afecto, cariño, felicitación, etc.

Me gustan los abrazos, y a quién no...
Me gustan por que transmiten todo aquello que a veces no somos capaces de expresar con palabras.

Los abrazos significan encuentros, reencuentros, pero también despedidas.

Un abrazo nos lleva a vivir momentos felices, pero también de tristeza.

Me gustan los abrazos de encuentros y reencuentros, en ellos se dicen tantas cosas... 
Eres capaz de decir desde un te echado de menos, hasta un te quiero sin tener que articular una sola palabra. 
Me gustan aunque nos anuncien que tarde o temprano habrá uno de despedida.

Me gusta el lenguaje de los abrazos, la fuerza infinita que hay en ellos, las miradas hasta que llegamos a él.

Me gustan los abrazos de despedidas, por que ellos te dicen que habrá un nuevo abrazo, tal vez no sepamos cuando, pero lo habrá.

Los abrazos de despedidas suelen decir mucho más que los de encuentros, cuídate, espero verte pronto, no tardes en volver, te voy a echar de menos, te quiero, y un largo etcétera que en ocasiones ese nudo en la garganta no nos deja decir. Las despedidas aunque sean cortas, siempre tienen ese toque nostálgico.

Pero me gustan porque ellos te invitan a que haya un nuevo encuentro o un reencuentro, las despedidas también tienen su lado positivo.

El abrazo en sí, es un lenguaje por sí sólo, nunca un silencio ha dicho tanto como un abrazo.

Me gustan los abrazos con historias y las historias con abrazos. Me gustan las historias de abrazos, esas que no necesitan ser contadas. Me gustan los abrazos infinitos, intensos con corazón y desde el corazón.




viernes, 23 de diciembre de 2016

Yo pude volar...

Hay un libro titulado "Hablarán de nosotras", habla de mujeres influyentes, políticas, cantantes, escritoras, etc.

Yo quiero hablar de nosotras, las supervivientes de la vida, de aquellas que un día hicimos frente a alguien, a él, al maltratador que un día decidió que tenía voz y voto sobre nosotras y que nos hizo creer que sin ellos no seríamos nada en la vida.

Quiero hablar de nosotras, las que decidimos volar a pesar de tener las alas cortadas.

Hoy quiero hablar de nosotras, de las que a pesar de haber dependido y sufrido durante años aquellos gritos, aquellos insultos, y hacernos sentir las personas más miserables del mundo, conseguimos abrir los ojos, cerrar la puerta tras ellos y comenzar de nuevo.

Hoy quiero hablar de nosotras las que hemos tenido una nueva oportunidad en la vida, muchas no la tuvieron, alguien decidió que no debían tenerla.

Hoy quiero hablar de nosotras, las que sí tuvimos suerte, a las que sí nos escucharon y las que a pesar del miedo y con el corazón y el alma encogidos tuvimos el suficiente coraje y fuerza para hacerle frente.

Hoy quiero hablar de nosotras las que seguimos aquí y quiero hablar de vosotras las que os quedasteis en el camino y no pudisteis volar.

Tal vez ninguna seamos mujeres influyentes, pero todas y cada una de nosotras somos supervivientes, valientes y tenemos la suerte de seguir aquí.


jueves, 22 de diciembre de 2016

Una madrina de guerra para Fidel

Hace muchos años escuché hablar sobre las madrinas de guerra, surgieron durante la Primera Guerra Mundial, y durante la Guerra Civil Española y la Segunda Guerra Mundial, tuvieron un papel muy importante, para mantener el ánimo de los que estaban en el frente.
Las madrinas de guerra eran jóvenes que enviaban cartas a aquellos que estaban en el frente y no tenían familia o nadie con quien cartearse. Se comprobó que aquellos que recibían correspondencia periódicamente tenían un ánimo diferente a aquellos que no la recibían.

Durante la Guerra Civil, eran las jóvenes de la llamada Sección Femenina las que se ofrecían como voluntarias para escribir a estos jóvenes, otras veces eran ellos, quienes reclamaban a través de anuncios en los periódicos de la época, mantener correspondencia con jóvenes femeninas.

En la mayoría de los casos esta relación no pasaba de ser sólo eso, mera compañía e intercambio de cartas, a veces también las madrinas enviaban tabaco, mantas, algún jersey a sus ahijados, muchos de ellos no llegaron nunca a conocerse, una vez terminada la guerra.

Hoy he conocido la historia de Adela y Fidel, una madrina de guerra y su ahijado, una historia que a pesar de todos los inconvenientes y los kilómetros y años de distancia, se convirtió en una preciosa historia de amor, que duró hasta que ambos murieron hace algunos años.

Fidel luchaba en el bando republicano, era huérfano y se alistó para luchar en la guerra, Adela por el contrario era hija de una familia del bando contrario, los sublevados, los auto denominados nacionales.

Adela respondió a un mensaje que encontró en el periódico ABC, en uno de esos días de guerra, comenzaron a cartearse y lo que comenzó siendo una labor social y casi de caridad, se transformó en algo más, poco a poco los sentimientos en aquellas cartas fueron aflorando, y las cartas eran casi diarias.

Los tres años de guerra no pudieron con el aquel amor, Adela como otras muchas madrinas hizo su propia insignia para que su ahijado Fidel la llevara siempre prendida en su uniforme.

Casi tres años de cartas, de promesas y declaraciones de intenciones, se hacían realidad el día 2 de abril de 1939. 
Justo un día después del término de esta guerra, Fidel viajaba hasta Zaragoza la ciudad donde su madrina y amada le esperaba.
 Ese mismo día le pedía matrimonio, a los pocos meses se casaban sin el consentimiento familiar de Adela, debido a las diferencias políticas de su padre con su amado.
El destino les trajo hasta Extremadura, aquí formaron su hogar y su familia, ellos ya no están, pero alguien muy cercano a ellos me ha contado esta historia, que me ha pedido que cuente y comparta.


miércoles, 21 de diciembre de 2016

Al otro lado de la alfombra roja...

En estos días de alfombras rojas y árboles llenos de luces, están ellos, los héroes, los supervivientes que cada día pasan horas sentados como estatuas, esperando unas monedas para llevar algo de comida a casa.

Ellos los sin techo, los que la puta vida o  la vida puta, les ha llevado a mendigar un café caliente, están ahí esperando a que los veamos, entre prisas por llegar al trabajo o las compras de última de hora.

Ellos están al otro lado de esas alfombras con la cabeza agachada y con la mirada perdida quizás pensando en la que fue aquella vida antes de estar al otro lado  de la alfombra, o la que será cuando la vida les de una nueva oportunidad, o quizás intentando esconder la pena, la tristeza y algunos incluso la vergüenza, por estar a ese otro lado.

Las alfombras rojas se irán como cada año, pero ellos seguirán ahí, no se por cuanto tiempo, pero ojalá sea por menos de lo que esperan, eso me dirá que la vida les ha regalado una nueva oportunidad.


martes, 20 de diciembre de 2016

Tres mensajes y un café sólo con sacarina...

Café, sólo con sacarina... Es martes, pero quizás en un intento de recordar el último viernes de café, o tal vez con el deseo que el próximo viernes esté más cerca, hoy me he tomado en soledad ese café sólo con sacarina. 

Tres mensajes y un café...
Podría ser el título de una canción de mi querido Dani Martín o de mi admirado Sabina, o tal vez del gran Fito, pero no sé cantar y tampoco sé hacer música.

Pero sí es el título de mi nueva entrada en el blog, en ese que escribo y doy voz a mis pensamientos.

Tres mensajes y un café es el inicio de una historia de viernes, de cualquier viernes desde hace unos meses atrás.

De esos viernes que espero cada semana, para compartir café y conversación con un nuevo compañero en la vida.

Después de tres mensajes, llegó aquel primer café, no creo en el destino, pero sí en las casualidades, un café que compartíamos en gusto, sólo con sacarina y a ser posible en compañía y con buena conversación.

Desde aquel primer viernes, pocos han sido los que hemos fallado, el viernes se ha convertido en ese día, es el día de propósitos nuevos, de conversaciones sinceras y abrir un poco más el corazón y el alma.

El viernes el café sabe distinto, sea donde sea, pero con su compañía, el viernes el café me lleva a nuestro encuentro semanal y a echarle  de menos hasta el siguiente.

Esos viernes de cafés me han llevado a conocer a un ser extraordinario, que sabe sacar la mejor parte de mi, a llevar a cabo ideas que jamás hubiera sido capaz de hacer sola. 

Esos viernes de cafés, me han llevado a reencontrarme con Bruce, a escribir sin medida, a tatuajes y maratones.

Esos viernes de cafés me han llevado a conocerme un poco mejor. 

Esos viernes de cafés se han convertido en el motor de mi semana.


lunes, 19 de diciembre de 2016

Querido mundo

Querido mundo!!! 
Que mal te estamos tratando, estamos desorbitados y hemos perdido la razón.

Nos destruimos y nos dejamos destruir y tu mientras tanto siendo testigo de todas estas barbaridades de las que todos somos cómplices.

Hoy he llegado a la conclusión de que todos de un modo u otro tenemos las manos manchadas de sangre.

Todos hablamos de guerras, en conversaciones cotidianas, que pena que nos hayamos acostumbrado a ellas.

Ya apenas sufrimos por imagenes de bombardeos y cadáveres.

Querido mundo, sé que no es tu culpa, pero cada día me das un poco más de miedo.

Querido mundo esto se te ha ido y se nos ha ido de las manos.

Tal vez deberíamos comenzar a trabajar juntos en esto de arreglarte y arreglarnos,  no te culpo, al contrario, nosotros los que te habitamos somos los culpables de este destrozo y este sin amor.

Querido mundo, y sí nos miramos a los ojos y nos hablamos con el corazón?


domingo, 18 de diciembre de 2016

Resistiré

Y aún en los días de viento y frío resisto gracias a esos te echo de menos callados, esperando el momento de poder gritarlos.

Resistiré gracias a los abrazos guardados, recibidos en los momentos adecuados.

Resistiré a pesar de los días fríos, por que guardo cada palabra y cada momento vivido que me ayudan a mantener el calor perdido.

Resistiré a pesar de la distancia y el tiempo, por que ellos me hacen mantenerme con vida.

Resistiré esperando esos encuentros programados, esos momentos de anhelo.

Resistiré a pesar de las dificultades, por que ellas me llevan hacia al camino correcto.

Resistiré como las últimas hojas de los árboles, en los últimos días de otoño, esperando los primeros días de invierno.

Resistiré porque a pesar de los corazones helados, siempre hay una pequeña llama que aviva el calor.

Resistiré por cada paso que demos por separado, porque ellos nos llevarán a caminar juntos de la mano.

Resistiré a pesar de las diferencias, porque ellas nos llevarán a las coincidencias.

Resistiré... Sí tu resistes...


sábado, 17 de diciembre de 2016

A propósito de...

"A veces no basta pasar página, hay que cerrar el libro."

Los años pares nunca se me han dado bien y menos aún sí son bisiestos.

Ha sido un año extraño, raro y lleno de inestabilidades, he ido pasando los días como quien pasa las páginas de un libro.

Días difíciles de masticar y otros deseando alargar.

Pero cada uno de ellos han hecho que llegue hasta aquí a ese repaso general de este 2016.

Que podría haber sido mejor, por supuesto que sí, pero cierto es que también podría haber sido peor.

He aprendido lecciones, he recordado otras, he conocido gente que merece la pena tener siempre cerca y he desconocido a otros que creía conocer.

He tenido decepciones, pero también satisfacciones y me he conocido un poco más, había estado tan ocupada preocupándome de otros que me olvide de mi.

Me quedo con el último trimestre, quizás el mejor capítulo del libro de mi año, he cumplido  sueños, he llevado a cabo mis propósitos y he cruzado metas.

De proyectos nunca hablo, por lo general siempre quedan en algún cajón, en el tuyo propio por que no crees en él o en el de alguien que dijo que creía en ti y al final no lo hizo.

Me gustan los propósitos por que casi siempre se cumplen como los sueños.
Sólo tienes que proponerte algo para realizarlo, sí otro puede, tu también puedes y sí nadie lo hizo antes, tú serás el primero. Por tanto no hay excusa para no llegar al final de un propósito.

Me gustan los sueños por que siempre me recuerdan a mi niñez. Y me ayudan a evadirme de este mundo adulto tan caótico, a veces es necesario pensar y sentir como un niño, para poder seguir afrontando las realidades.

Me gustan las metas por que tarde o temprano siempre cruzas alguna. Nunca es tarde para alcanzar alguna.

Para 2017... Volveré a tener propósitos, volveré a soñar y cruzaré metas.



miércoles, 14 de diciembre de 2016

Despedidas

Se ha marchado, ha cogido su pequeña maleta y ha decidido alejarse unos días...

Esta noche mientras dormía, se acercó a mi oído como otras tantas noches, para susurrarme algo.

"Tenemos que hablar", que miedo me dan esas tres palabras, me he incorporado de la cama, he cogido papel y bolígrafo verde, esperando que me contara algo para escribir, pero esta vez no tenía nada que contarme.

Esta vez se ha despedido por unos días.
"No es una despedida definitiva, es algo temporal, necesito buscar nuevas historias que contarte y encontrar finales para las que ya tenemos empezadas.
No te abandonaré nunca lo sabes, somos demasiado adictas la una a la otra, pero necesito un poco de espacio y volar sola durante unos días."

He cerrado los ojos y la he dejado marchar, he sentido como cerraba la puerta y escuchado cada paso alejándose de mi.

Buen viaje Nadia, te espero, sabes que siempre lo hago, tendré preparado café para cuando regreses, ese que tanto nos gusta y nos hace estar despiertas hasta que tu quieres estarlo.
Te esperaré con tus nuevas aventuras y escucharé atentamente tus susurros al oído, mientras yo escribo todo lo que me dictas de modo casi compulsivo.

Te esperaré como siempre lo he hecho, eres libre de irte y volver cuando quieras, cruza la puerta sin necesidad de llaves y háblame como tu sabes hacerlo.

Mi querida Nadia, mi querida inspiración, echaré de menos tu presencia, pero me quedará disfrutar de tu ausencia. 


martes, 13 de diciembre de 2016

YA TE LO DIJE...

Ya te lo dije...
Nunca me ha gustado esa frase y sin embargo la escucho desde que era una niña.

Siempre que la escucho me suena a advertencia amenazante, de esas que además te señalan con el dedo índice para dar mayor énfasis.

A pesar de escucharla a menudo sigo cayendo en errores, hago caso omiso a esas advertencias, supongo que pensando que la próxima vez no me pasará.

Y siempre o casi siempre pasa, vuelven las traiciones y las puñaladas traperas, de esas que duelen y mucho.

Los ya te lo dije siempre son el principio o el final de conversaciones de urgencia en quién confías y siempre tiene su hombro dispuesto para cuando tengas que volver a llorar, porque siempre se llora antes y después de escuchar el ya te lo dije.


lunes, 12 de diciembre de 2016

Ellas...

"Amistad: relación de afecto, simpatía y confianza que se establece entre personas que no son familia."

Esa es la definición de amistad según el diccionario, a la que yo añado la palabra "ELLAS", sí en mayúsculas y entre comillas.

Quienes son ellas? Ellas son mis amigas y compañeras de colegio, las que la vida me regaló en mi niñez y me ha vuelto a regalar hace un tiempo.

Ellas son la más pura definicion de esa palabra que a veces utilizamos inadecuadamente, ser amigo hay que ganárselo, debéis creerme.

Somos Dartagnan y sus mosqueteros, "una para todas y todas para una", sí hay que reír, reímos, sí hay que llorar, pues también lloramos.

Los primeros buenos días y las últimas buenas noches son de ellas. 

Esos mensajes infinitos para tomar un café o para organizar una cena son el motor de siete locas que han sabido mantener la esencia de la amistad en el más puro de los sentidos.

Todas nos hemos caído en la vida y todas nos hemos levantado gracias a las manos de las otras, nunca hubo zancadillas ni tirones de pelos en aquel patio de colegio, ni tampoco ahora en el patio de la vida.

Estamos locas, sí pero las unas por las otras, que exaltamos la amistad sin necesidad de tomar una copa de vino, pero cuando la tomamos, ay cuando la tomamos, que tiemble el mundo. Por que a pesar de los años pasados y de los encontronazos con la vida, seguimos siendo aquellas pequeñas gamberras que compartían sugus en los cumpleaños y tardes en el burguer Dino.

Hemos sabido mantener aquellos días inocentes del colegio donde se fraguan las más bonitas y mejores amistades que te da la vida, el resto va y viene, pero ellas siempre están.

Dicen que quien tiene un amigo tiene un tesoro, yo tengo seis, mis gamberras, mi otra familia, las que siempre están y estarán.


domingo, 11 de diciembre de 2016

Y al final siempre sale el sol...

"Sí lloras por haber perdido el sol, las lágrimas no te dejarán ver las estrellas"
                               Tagore

Dicen que a quién madruga Dios le ayuda, la verdad no se sí es verdad o es mentira, supongo que la mente es libre de pensar lo que quiera.

Sí se que las lágrimas te impiden ver todo lo bueno que puedes encontrar sea tarde o temprano.

Hoy ha sido de esas mañanas, una más de las que he salido temprano a disfrutar de unos kms mañaneros, me he encontrado niebla, el día amanecía del mismo modo que lo hacia mi cabeza, una niebla densa que apenas me dejaba ver que había delante de mi a pocos metros.

Conforme iba haciendo kms el sol comenzaba a abrirse paso tanto en mi camino como en mi cabeza, todo comenzaba a aclararse.

Soy de las que corren por puro placer y con la idea de aclarar mi cabeza y mis pensamientos.

Hoy el sol de nuevo apareció en mi camino, lo hizo algo tarde pero lo hizo, consiguió secar las lágrimas que me acompañaron durante los primeros kms y secar los restos de niebla que me encontré en el camino.


viernes, 9 de diciembre de 2016

No hay edad...


No hay edad para nada, por que nada tiene edad.

Ni el amor, ni las ganas de divertirse, de reír, de llorar, de sentir y de miles de cosas.

No hay edad, por que que lo único que debe haber son ganas de sentir, de hacer cosas, de empezar, de levantarse, de seguir adelante a pesar de las dificultades, de vivir.

No hay edad, no hay tiempo, no hay nada, sólo  el aquí y el ahora, por que el allí queda lejos, el ayer ya no existe y el mañana..., ay el mañana queda tan lejos y tan cerca a la vez.


domingo, 4 de diciembre de 2016

QUERIDA VIDA!

Querida vida, se que a veces nos peleamos y no nos ponemos de acuerdo.
Hoy a pesar de todo, quiero darte las gracias por darme la oportunidad de conocerte y disfrutar cada día de tu compañía.
 
Gracias por enseñarme, por darme lecciones, buenas, regulares y peores.

Querida vida, te prometo disfrutar un poco más de todo aquello que me regalas. 
Prometo alargar los cafés y conversaciones y por supuesto sonreír más por cada instante que me regalas.

Querida vida, prometo no enfadarme cuando tus lecciones no me gusten, se que cada una de ellas son un paso más en mi aprendizaje y son para enseñarme algo nuevo y hacerme evolucionar.

Prometo enfadarme menos y sonreír más.

Prometo mirarme cada arruga nueva con una sonrisa, por que ellas me demuestran que sigo viva y que sigo disfrutando de tu compañía.

Querida vida, prometo no buscar excusas para no seguir a tu lado y no disfrutar de ti.

Querida vida, hazme un favor, sigue a mi lado por mucho tiempo más.

Querida vida aún nos queda mucho por vivir.


jueves, 1 de diciembre de 2016

GAME OVER...


"Levántate y anda"
                      (Mateo, 9:5)

Llega ese día en que no retiras los labios para que la vida te bese en la boca.

Llega ese día en que la vida te dice GAME OVER con una baraja de cartas nueva.

Llega ese día en que decides seguir adelante con tu vida, sin necesidad de que nadie te regale vidas ni te desee suerte.

Llega ese día en que te das cuenta que la suerte no existe, que existen las ganas de vivir, el trabajo duro y las ganas de hacer las cosas bien.

Llega ese día en que sabes que todo pasa cuando tiene que pasar, que las casualidades no existen, que es tu momento o no lo es.

Llega ese día en que sabes que por muchas vidas que te den o regalen, sólo tienes una, la tuya, con sus penas y alegrías, sus luces y  sombras, sus caídas y sus remontadas. Pero al fin y al cabo es tuya y de nadie más.

Llega ese día en que la vida a pesar de todo, te da una nueva oportunidad, de ti depende si la aprovechas o la dejas pasar.

Llega ese día en que la vida te habla y te dice "levántate y anda... Deja de lamerte las heridas, por que si tu no quieres, nunca sanarán."

Llega el día en que la vida te dice GAME OVER.


domingo, 27 de noviembre de 2016

El día que pedí perdón...


Aquel día, ese día, el día, que pedí perdón por ser como era, me di cuenta que había tocado fondo.
Aquel día encogida en un rincón de la habitación, mientras me sentía la mujer más débil del mundo, debido a sus gritos y a su mano levantada, me sentí tal y como él quería que lo hiciera.

INÚTIL, VAGA, TORPE, INCOMPETENTE, y un sin fin de descalificativos que iba almacenando en mi cabeza, para no olvidar ninguno.

Aquel día yo también me atreví a gritarle, pidiéndole que me perdonara por ser tal y como me describía, prometiéndole cambiar.

Aquel día después de pedir perdón, quedarme sola en aquel rincón de castigo, junto a mis miedos, supe que no era culpa mía, que no estaba loca, ni estaba enferma.

Aquel día encogida, en silencio, tuve el valor de repasar todo lo vivido, de darme cuenta en que clase de persona me había convertido, de los miedos que me acechaban y de los temblores en mis piernas, cada vez que él levantaba la voz.

Aquel día comprendí, que yo, no era la culpable, que no puedes pedir perdón por querer a alguien, aunque se haya convertido en un monstruo.

Aquel día corrí delante del lobo, como una Caperucita valiente, la que recordaba de mi feliz infancia, aquel día corrí,  con el alma herida, con una de esas heridas que nunca terminan de cerrar.

Aquel día me deshice de miedos y fantasmas, aquel día me libré de un monstruo para empezar a reencontrarme conmigo.


miércoles, 23 de noviembre de 2016

DIARIO DE UN LIBRO

Hola!
 Soy un libro, un libro cualquiera, de esos que en algún momento has tenido, tienes y tendrás en tus manos, pero antes de llegar hasta ti, tengo que pasar por varios pasos.
Te apetece conocer mi historia?
Hasta que estoy contigo, paso por un proceso largo y a veces difícil.

Primero tengo que ser deseado por un escritor y que quiera escribirme. 

Unas veces se lo pongo fácil y otras no tanto, por que no sólo es querer escribir, es tener una historia que contar.

De vez en cuando le juego alguna mala pasada y dejo su mente en blanco, así que por mucho que quiera escribir, tiene que parar hasta que encuentra algo nuevo que contar.

Otras veces le hago trasnochar, y le hago escribir hasta altas horas de la madrugada, será por que me gusta la compañía de un café. Siempre he creído que un libro y un café son la pareja casi perfecta.

Escribirme es un proceso largo, pero satisfactorio, por que serán muchos los que lean ese trabajo final.

Cuando mis páginas están listas, paso a manos de un editor, él es quién decide sí veré la luz o me quedaré guardado en un almacén y pasaré al olvido.

Sí el editor decide que soy lo suficiente bueno para salir al mundo, paso por correcciones, modificaciones y largas jornadas de retoques, de ahí paso a la maquetacion para darme un formato bonito y que todos me veáis precioso y os enamoréis de mi.

La parte más bonita y vistosa de mi vida es cuando salimos muchos iguales camino a las librerías para que podáis disfrutar de mi y de todas las letras que alguien ha decido plasmar en mi.

A partir de tenerme en tus manos tu y yo comenzamos una historia que sólo nosotros conocemos.

Disfruta de cada letra escrita y cada lectura, por que leer entre otras cosas es sexy.



martes, 22 de noviembre de 2016

De que sirve...

Alguien me dijo una vez, que las promesas se hacen para NO cumplirlas.

Yo cumplidora en todo lo que me propongo, no sé sí por exceso de responsabilidad o por que intento encontrarle un sentido a todo, me pregunto, entonces para que sirve una promesa?

De que sirve una promesa, si no se cumple.

De que sirve dar tu palabra, sí al final las palabras se las lleva el viento.

De que sirve querer, sí no lo demuestras.

De que sirve echar de menos a alguien sí no se lo dices.

De que sirve vivir, sí no sabes hacerlo.

De que sirve tener, sí no compartes.

De que sirve existir sí no demuestras tu existencia. 

De que sirve tener una vida, si no sabes vivirla.

De que sirve ser... Si no estas...



martes, 15 de noviembre de 2016

El Principito de Doña Juanita

Terminé la ya perdida y casi desconocida EGB hace muchísimos años, al acabar aquella fase escolar, mi profesora talismán me regaló El Principito, con una dedicatoria, que a lo largo de todos estos años me ha acompañado.

En los momentos en los que me siento pequeña y me asaltan los recuerdos de mi niñez, me refugio en la lectura de ese pequeño libro, no sin antes releer mil veces esa dedicatoria.


Tuve la suerte de seguir manteniendo una gran relación con Juanita hasta hace un par de años, los achaques y su avanzada edad la apartaron de mi.

En estos días en los que estoy viviendo momentos importantes y desconocidos, me he vuelto a refugiar en la lectura de SU PRINCIPITO.

Juanita, no he dejado de escuchar, ni dejo de escuchar el eco de tu voz, gracias por acompañarme hasta este camino, que ahora sí sé que es el correcto.



lunes, 14 de noviembre de 2016

Como decir, TE QUIERO y no morir en el intento...

Llevo demasiados días escuchando historias de amores y desamores, de corazones rotos y partidos y de corazones auto compasivos.

Nunca he entendido bien las historias de amores y Cupidos, nunca me han gustado demasiado, por que en estas historias de dos siempre hay uno que pierde y sufre.

Las historias de amor, como todo en la vida tienen un principio y un final y a veces los inicios son más difíciles que los finales.

En estas cosas del amor, las segundas partes nunca han sido buenas, pero todos necesitamos una segunda oportunidad, de volver a sentir, de volver a creer, de volver a recomponer ese corazón partido, de curar la herida, de volver amar y todos estamos necesitados de volver a escuchar y de volver a decir un te quiero, sin miedo a morir en el intento. 
En estas historias de amor a veces es más difícil decir, que escuchar. Y siempre pierde el que más quiere o cree querer.

Por qué a veces en estas historias de amores y desamores lo mas difícil es sencillamente volver a creer en el propio amor.



viernes, 11 de noviembre de 2016

Encuentros, reencuentros y desencuentros

De esos días que amanecen extraños, en los que sol brilla, pero algo hace que aún así todo lo veas algo nublado.

De esos días que por mucho empeño que pongas todo o casi todo sale al revés.

En los que pensamientos o conversaciones te llevan a no conocerte o no reconocerte, que aparecen miedos nuevos y reaparecen aquellos que creías olvidados.

Son esos días de desencuentros con uno mismo y reencuentros con un yo olvidado o tal vez dormido, es en esos días en los intentas encontrarte, cuando crees que estas perdido, aunque bien es cierto que ningún perdido se pierde.

De esos días que te dejas llevar por una intuición que te indica el camino correcto o tal vez el más cómodo y fácil. 

De esos días que prefieres ser uno de menos a ser uno de más, en los que escondes la cabeza como una avestruz.

De esos días que sabes que no has perdido algo que nunca has tenido, días que necesitas encontrarte de nuevo o reencontrarte con la mejor parte de ti, pero es justo en ese momento que tienes un desencuentro con la peor parte de ti.

De esos días que bajas los brazos y cruzas la piernas, de esos días que de vez en cuando aparecen.

Hoy ha sido uno de esos días, de encuentros, reencuentros y desencuentros conmigo misma, de esos días que todos debemos tener para querernos y odiarnos un poco más.



miércoles, 9 de noviembre de 2016

ESA EDAD...

Llega una a esa edad en que decide ponerse el mundo por montera, o sencillamente llegas a esa edad en que todo o casi todo te importa un pimiento.

Estoy en esa edad en la que me cansé de las excusas, de ir a lugares donde no me apetece, de estar con quién no quiero estar, me cansé de los quiero y no puedo y de los puedo pero no quiero.

Estoy en esa edad, en la que ya no me callo los te quiero,  ni tampoco los te echo de menos, los digo y espero a ver que pasa, por que estoy en esa edad, que ya no me dejo llevar por la cordura del cerebro, me dejo llevar por la cordura del corazón y sabéis porqué? Por qué al final el corazón siempre es el que mejores consejos te da, te libra de lo malo y te empuja a lo bueno y a lo mejor.

Estoy en esa edad en la que realmente comienzo a disfrutar, en la que sí me caigo me levanto, que sí me quieres ayudar acepto tu mano, pero sí me pones la zancadilla salto.

Estoy en esa edad en la que sí quieres ser compañero de viaje te acepto, pero sí te bajas del tren no te rogaré que vuelvas a subir, no elijo compañeros que se unan a mi viaje, elijo viajes para que se unan compañeros, aunque a veces viajar sola no es tan malo.

Estoy en esa edad que a veces no me soporto, pero tampoco pido que me soporten.

Estoy en esa edad de rebeldía que la madurez me está regalando.


lunes, 7 de noviembre de 2016

REiniciar, REtomar, REencontrar


Llevo algunos días un poco descolocada, con acontecimientos y novedades en mi vida, pero voy REtomando ritmos y costumbres.

Me gusta el prefijo RE, casi siempre va unido a palabras interesantes y que invitan a una continuación.

Me gusta utilizar la palabra REtomar o REiniciar en lugar de volver a empezar, por que me es más fácil de iniciar el REencuentro con alguna actividad que he tenido parada por alguna causa ajena o bien por decisión propia, para volver con más fuerza.

Normalmente cuando REtomas o REinicias vuelves con más ganas. 

 A veces  RE nos lleva a palabras o sentimientos negativos, yo he decidido darle un tono positivo a REsentir no quiero que me lleve a pensar en sentimientos negativos o contradictorios, he decidido que me lleve a volver a sentir aquellos sentimientos que no quiero olvidar y que me ayudan a ser feliz. He decidido que sea un sinónimo de una palabra que adoro REencuentro.

REvolver no quiero que me lleve a pensar en desorden, me agobia y me pone nerviosa, a partir de hoy será volver más de una vez, a lugares y pensamientos agradables.

REiniciar, no lo tomaré como un volver a empezar después de un fracaso, será el inicio de algo con más ganas que la anterior y que me llevará a un buen final.

Hoy he vuelto a mi REvivir cotidiano.




viernes, 4 de noviembre de 2016

A veces

He aprendido, que en la vida, unas veces se gana y otras se pierde y que a veces se aprende.

Que no todas las pérdidas son malas a veces perdemos para ganar.

Que a veces nos gusta escuchar un te quiero o un te echo de menos, pero a veces también tenemos y debemos decir ese te quiero y ese te echo de menos.
La vida a veces se vive y otras sólo se sobrevive.

Los tropiezos y caídas unas veces son lecciones y otras veces son avances.
A veces un tropiezo es un paso más rápido para llegar al camino buscado.

A veces damos demasiadas vueltas para encontrar aquello que tenemos delante y no vemos, por eso a veces además de mirar debemos ver.

A veces no se trata de oír, se trata de escuchar.

A veces necesitamos callar, para hacer hablar a nuestros silencios, por que a veces el silencio dice más que mil palabras.

A veces sólo a veces necesitamos la soledad para apreciar la compañía.
A veces la vida nos enseña que perder es ganar y que ganar es perder, pero siempre y no sólo a veces, la vida nos enseña a vivir.


miércoles, 2 de noviembre de 2016

El tiempo

Tiempo
"Dimensión física que representa la sucesión de estados por los que pasa la materia."

"Período determinado durante el que se realiza una acción o se desarrolla un acontecimiento."

Nos hemos acostumbrado demasiado a no tener tiempo para dedicar y lo peor de todo a que no nos lo dediquen.

Que pena que algo tan efímero, nos quite de disfrutar de pequeños placeres, un beso, un abrazo, la compañía, una charla, una sonrisa un que tal estas.

Que tendrá esa maldita palabra que nos hace tan esclavos de ella.

El tiempo, qué es en realidad? 
Un periodo determinado irrepetible y qe nosotros nos empeñamos en no disfrutar.

Tal vez llegue el día o quizás el tiempo en que podamos recapacitar y pensar sobretodo aquello que no hemos disfrutado por falta de esa peculiar palabra.

Estoy convencida de que hemos llegado a un mal uso tanto del tiempo, como de su definición.

Hoy en esos días que he pensado que el tiempo es oro, he decidido repasar el diccionario y tener clara la definición para no volver a caer en la tentación de utilizarla con el significado incorrecto.

Hoy he decidido dedicar tiempo a todo aquello que me hace feliz y disfrutar del tiempo que me dedican.

Que os parece sí nos disfrutamos?



lunes, 17 de octubre de 2016

Mi abuelo Mariano


En los últimos meses tengo muy presente la figura de mi abuelo Mariano, la verdad no sé porque últimamente pienso tanto en él, cuando hace 35 años que nos dejó.
Quizás sea porque con su marcha aprendí por primera vez y demasiado temprano, que significaba la palabra ausencia y me enfrentaba a la palabra  muerte.

El abuelo Mariano era el padre de mi madre, un hombre grande en todos los sentidos, un hombre de campo, era hortelano.
Mantengo vivo cada recuerdo y cada momento vivido con él, a pesar de mi corta edad a su muerte, compartí muchos días con él.

Recuerdo al abuelo con su pantalón de pana y su boina, sí llevaba boina, camino de la huerta. Iba temprano cada mañana para atender al ganado y organizar el trabajo del resto del día. 
No usaba reloj pero a las 10:00 en punto volvía a casa para tomar su tazón de sopa de leche y continuar con la jornada hasta la hora de la comida. Nunca llegaba tarde, el sol le avisaba de sus horas de descanso.

Por las tardes el abuelo Mariano, a pesar de ser hombre rudo de campo se dedicaba a leer y asistir a reuniones, sin boina y con reloj. Incluso le propusieron ser alcalde, pero el abuelo Mariano renunció, su trabajo se vió recompensado con una medalla y un diploma de Mérito al Trabajo de aquella época.

Recuerdo al abuelo Mariano sentado en el patio de la casa y a la entrada de la huerta preparando las cestas de hortalizas para llevar al mercado. 

El abuelo Mariano sólo descansaba un día al año, el día del sorteo de la Lotería de Navidad, ese día se levantaba, se sentaba y apuntaba cada número del sorteo, cuando salían los premios gordos  entonces él se levantaba y dedicaba el resto del día para repartir el aguinaldo a los nietos. Aguinaldo que yo utilizaba para comprarle turrón de almendras duro, que compraba a granel en algún puesto callejero de esos días de Navidad.

El abuelo Mariano, era sordo una perforación de oído le obligaba a llevar un audifofono que pitaba de vez en cuando y el desconectaba cuando no quería saber nada del mundo.

Pero un día el abuelo se levantó de color amarillo, ese color nos privó de darle besos y abrazos y ya no iba a la huerta como cada mañana. Se sentaba en el patio esperando, tal vez otro sorteo de Navidad o quizás la visita de esa desconocida y temida muerte.
El abuelo Mariano desconectó su audífono para siempre una mañana fría de invierno a tan sólo unos días de la primavera.
El abuelo Mariano se fué aquel día enseñándome el significado de la palabra ausencia y de la distancia infinita.
Hoy 35 años después de su pérdida, sigo sintiendo al abuelo Mariano cada día.




miércoles, 5 de octubre de 2016

Curvas y rectas

En los últimos meses he estado inmersa en una carrera de Fórmula 1, en un circuito nuevo para mi, desconocido y lleno de vértigos y miedos, vértigos que me hacían sentir una sensación extraña en el estómago, un nudo que me bloqueaba, como ese que sientes al subir por primera vez a una montaña rusa. Sabía lo que quería, pero no sabía como llegar hasta el camino correcto. Miedos porque lo desconocido siempre me ha dado un pavor horrible y esos miedos me frenan y me bloquean.
Hasta que decidí sentarme en paz conmigo misma, tranquila y estudiar todas las opciones de aquel circuito lleno de curvas unas más cerradas que otras y algún túnel sin salida, visualice la meta que tanto ansiaba y calenté motores.
Hoy varios meses después y tras varias vueltas de reconocimiento con alguna salida de pista incluida y más de una vuelta de campana, estoy acompañada por mi inspiración por Nadia,  y todo un equipo que ha puesto mi motor y mis ruedas a punto, todos desde boxes me animan para afrontar todas las curvas sin miedos y con una seguridad que nunca había conocido en mi. Empiezo a ver la recta final que me lleva a una meta cada vez más cercana, empiezo a disfrutar de mi carrera y ya veo la bandera de cuadros que me informa de que estoy en la última vuelta.

miércoles, 28 de septiembre de 2016

La niña que escribía historias...

Desde muy niña me refugiaba entre cuadernos y lápices. Escribía horas y horas, sólo para mi, pocas veces mostraba aquellos escritos, tal vez por vergüenza, tal vez por pudor o quizás por que no quería compartir esos mundos que creaba en mi cabeza para plasmar en un papel.
Recuerdo que mi primer protagonista se llamaba Yoda y era un monstruo bueno que habitaba en un bosque, un monstruo que no asustaba, al contrario era él quién estaba asustado.
Aquel relato fue el primer que dejé leer a alguien, mis padres.
Desde entonces no he dejado de escribir, unas veces para mi, otras para un público muy pequeño.
Desde mis inicios soñaba con ser escritora o más bien contadora de historias, no todos los que escribimos podemos definirnos como escritores, título que personalmente creo que los lectores deben otorgar.
Han pasado muchos años desde que aquella niña soñaba con ser como Virginia Woolf. Ahora soy una adulta que sigue soñando, escribiendo y contando historias y que empieza a cumplir algún que otro sueño. 
Estoy a tan sólo dos meses de ver publicado mi primer libro.
No ha sido un camino fácil, pero lo he conseguido.
Si puedes soñarlo, puedes lograrlo. 
Empiezo a creer que los sueños pueden llegar a realizarse, sólo tienes que creer en ellos.
Nunca dejaré de soñar, nunca dejéis de soñar.



lunes, 26 de septiembre de 2016

Mi romance con Nueva York

Me enamoré de Nueva York apenas siendo una niña, viendo una de mis películas preferidas, Desayuno con Diamantes. Me enamoré de sus avenidas, sus parques y sus escaparates. Desde ese día supe que algún día viajaría hasta allí.



Han pasado varios años desde mi primer viaje a la Gran Manzana. Corría el año 2000, año de cambios en Europa y también en mi vida. Estrenábamos moneda, así que decidí que esa nueva moneda tendría un fin importante en mi vida.
Me compré una hucha y cada moneda de dos euros que caía en mis manos iba a ella. En aquella hucha pegué un cartel en el que decía "Rumbo a Nueva York", he de decir que incluso llegué a cambiar billetes por monedas para ver como la hucha se iba llenando, ella me llevaría hasta Nueva York.

Conseguí aquel dinero y aquel viaje se convirtió en una de las mejores experiencias que he vivido. Llegaba con mi mejor amiga, cargada de ilusiones, cámara de fotos y cuaderno de notas y bolígrafos para apuntar guardar cada momento.



Desde entonces he viajado varias veces a Nueva York, siempre con la misma emoción e ilusión de la primera vez. Por que en Nueva York siempre hay una primera vez, un nuevo parque, una nueva avenida, un nuevo café y nuevas sensaciones.


Nueva York ha cambiado y yo también, pero es lo que tienen los amores de larga duración, vivimos cambios aunque estemos en la distancia infinita. Que duros son esos amores lejanos y cuanto se echan de menos en algunos momentos de nuestra vidas.
Nueva York y yo mantenemos un idilio casi platónico, nos queremos con locura y nos respetamos, algo fundamental en cualquier relación que se precie. 
Siempre busco un lugar donde prometerle amor eterno y por supuesto volver. Las últimas palabras que le digo desde el avión antes de despegar son "see you soon Darling" y sé que ella sonríe y me despide con un "hasta pronto, querida".
Deseosa estoy de volver a caer rendida en los brazos de mi amada y querida "gran manzana".
Hasta pronto Nueva York.




martes, 20 de septiembre de 2016

MI VIDA CONTIGO, PERO SIN TI...

Mi nombre es Nadia y cada 9 de septiembre comienza, mi vida contigo, pero sin ti...

Conocí a Jota en el instituto, compartíamos mesa, él en el turno de noche y yo en el de la mañana. Comenzamos a dejarnos mensajes en aquella mesa. Yo leía los suyos al llegar por la mañana y Jota los míos por la tarde.
Al principio eran mensajes sin trascendencia ninguna pero poco a poco se fueron convirtiendo en párrafos cada vez más largos y más íntimos, esos mensajes se comenzaron a llenar de sentimientos. Un año estuvimos escribiendo en aquella meda sin vernos, sin conocernos, pero cada vez más adictos el uno del otro. Tal vez ninguno de los dos nos atrevíamos a conocernos en persona, a poner cara a quien dejaba aquellos mensajes, hasta que una mañana en uno de aquellos mensajes Jota me propina una cita.
Nos veríamos  ese viernes por la tarde, antes de comenzar las clases del turno de noche, Jota llevaría una rosa blanca en su mano y yo una bufanda roja alrededor de mi cuello.
Así comienza una historia de amor que a pesar de nuestra juventud se fue afianzando durante los años siguientes.



Trece años estuvimos compartiendo vivencias, caminos, alegrías, tristezas y muchos planes, unos se cumplieron, otros no pudieron cumplirse, la vida de Jota terminó un 9 de septiembre, una larga y terrible enfermedad, lo apartaba de mi para siempre.
Aquel 9 de septiembre comienza mi vida contigo, pero sin ti...
He llevado a cabo viajes, aventuras y planes que nos quedaron por hacer juntos, he repetido algunos de nuestros mejores momentos, cenas, tardes de cine, momentos de sofá, escapadas, todo ello con Jota, pero sin Jota.
He descubierto nuevos lugares y los he compartido con él, pero sin él.


Sigo manteniendo algunas de nuestras costumbres, sólo aquellas que nos gustaban, como cenar en Atrio, nuestro restaurante favorito, sigo ocupando la misma mesa cada primer viernes de mes.


Sigo viendo Desayuno con Diamantes acompañada de una tarrina de helado de chocolate y sigo comprando tulipanes.
Organizo escapadas cortas y por sorpresa a Portugal y sigo dando largos paseos por los rincones con encanto de Cáceres. Me sigo emocionando con Elegir un Amor y no me canso de escuchar a Roxy Music. Y por supuesto una vez al año viajo a Nueva York.
Todo ello siempre acompañada de mi zafiro azul, aquel que Jota me regaló el día que me pidió matrimonio, lo llevo junto al reloj que yo le regalé aquel mismo día. Todo en la mano izquierda, la mano del corazón, el que me mantiene unida a Jota para siempre.



Los sábados quedo con María, mi mejor amiga para desayunar. Ella continúa escuchándome como si nunca lo hubiera hecho, pone cara de sorpresa, aunque le cuente mi vida cientos de veces, me sigue animando a seguir adelante, a sonreír y llora conmigo si es necesario.
Cada 9 de septiembre ella me acompaña a visitar a Jota, se mantiene en silencio, me mira y cuando cree que ya hemos pasado el suficiente tiempo con él me toma del brazo y caminamos juntas de regreso a casa.
A pesar del tiempo pasado sigue siendo uno de los días más difíciles del año. Sin embargo cuando termina mi visita a Jota me encuentro llena de energía para afrontar otro año más sin él.
Mis años ya no comienzan el día 1 de enero, lo hacen el 9 de septiembre.
No es fácil mantener vivo el recuerdo de alguien a quien has amado tanto y que la vida te ha arrebatado, cuando aún nos quedaban muchos planes por hacer y muchos sueños por cumplir.
Aquel 9 de septiembre, le hice una promesa a Jota, todo aquello que teníamos planeado y no pudimos llevar a cabo juntos, lo realizaría y mantendría vivo su recuerdo por siempre.
No ha sido fácil a veces, pero aferrada a la fuerza que me transmite he conseguido mantenerme en pie.


Aquellos mensajes y nuestros encuentros cada vez más seguidos, nos llevaron a iniciar nuestro noviazgo. Era el último año de instituto, después vendría la universidad, Jota se marcharía a Sevilla a estudiar, yo no tenía necesidad de viajar para continuar mis estudios. Aquellos años no fueron fáciles, la distancia es difícil de llevar, pero entre escapadas y vacaciones conseguimos mantener viva nuestra historias.
Terminados nuestros estudios comenzó nuestra etapa laboral, Jota fue el primero en encontrar un trabajo, por lo que comenzamos a forjar nuevos planes de futuro, formar un hogar, una familia, compartir, nuestros días y por supuesto nuestras noches.
Teníamos muchos planes, volver a París, hacer de nuevo el Camino de Santiago, escaparnos a Portugal y volver juntos a Nueva York, todo ello apuntado en una lista de deseos. Además de organizar una boda para compartir nuestro amor con todos aquellos que habían visto crecer nuestra historia.

Fue ese mismo año de deseos por cumplir y planes por realizar, cuando Jota comenzó a sentirse mal, tras varias pruebas nos confirmaron el peor de los resultados, un cáncer se había adueñado de él. 
No teníamos demasiado tiempo, en realidad no lo teníamos, cuando realmente lo necesitas se escapa demasiado rápido.
Luchamos juntos por salir adelante, ganamos algunas batallas, pero la más crucial la perdimos, el cáncer había ganado la guerra.
Aquel día decidí muchas cosas, hice promesas y también me quedé sin apenas sueños, rota por el dolor y embriagada por la emoción de sus compañeros de tuna al cantar Algo se muere en el alma, decidí que continuaría mi vida con Jota, pero sin Jota...


miércoles, 14 de septiembre de 2016

El abrazo de papá.

Ayer fué un día difícil y complicado, despedía a un amigo, el cuarto que se va de España en lo que va de año.
Además me levanté melancólica y nostálgica, quizás la lluvia acentuó ese sentimiento.
Intenté refugiarme en un paseo por mi querida parte antigua, pero no encontré el consuelo que necesitaba.
Así que me fui a buscar los brazos de quién siempre me arropó y lo sigue haciendo, los brazos de mi padre.
Fue y sigue siendo un hombre discreto y quizás su timidez le ha hecho ser algo introvertido, pero con un corazón enorme.
Ayer me refugié de nuevo en su mirada azul, esa que he buscado siempre que necesitaba un apoyo en silencio y un consentimiento para hacer algo sin mediar palabra.
Ayer nada más verme supo otra vez que algo no estaba bien, que la tristeza me invadía, así que me cogió de la mano como siempre lo ha hecho.
Cuando era pequeña en esa mano siempre había alguna golosina para darme y sacarme la primera sonrisa, ayer no hubo golosinas, pero sí ese apretón que tanto necesitaba y con él me hacia saber que estaba una vez más a mi lado, como siempre lo ha estado. 
Compartimos paseo, café, un cigarrillo y abrazos, muchos abrazos y pocas palabras, ninguno de los dos somos demasiado habladores, pero entre él y yo sólo hace falta un cruce de miradas para entendernos. 
Ayer me sentí de nuevo esa niña indefensa que fuí hace muchos años, pero que después del abrazo de papá se sentía la más fuerte del mundo. Ayer mi padre volvió a protegerme y a cargarme de la fuerza que necesitaba.
Ayer a mis 45 años, cuando estaba una vez más a punto de quebrarme, ahí estaba él, dispuesto a abrazarme para recomponer todos los pedazos.



martes, 13 de septiembre de 2016

Nadie hablará de nosotros cuando estemos muertos

Llevo varios días haciéndome preguntas sobre la muerte, que hay detrás de esa palabra tan fea y que tanto nos asusta.
Llevo días preguntándome que pasará cuando ya no estemos aquí, quién nos llorará, quién nos añorará y en quién seguiremos vivos, a pesar de ya no estar.
Quién nos acompañará en ese último viaje hacia un hueco vacío que taparán con una losa de mármol, donde quedará grabado nuestro nombre para siempre.
Pero hay veces en los que no hace falta morir físicamente para darte por muerto, hay veces que en vida se está muerto, por un motivo u otro todos nos sentimos sin vida, aún estando en ella.
Os habéis parado a pensar, alguna vez, quién hablará de nosotros cuando estemos muertos?

sábado, 27 de agosto de 2016

Un placer llamado... ESCRIBIR

Ayer en una de esas conversaciones espontáneas con una amiga, compartiendo café y cigarrillo, tuve la ocasión de abrir mi corazón y explicar por que escribo.

Aunque parezca que es algo nuevo para mi, en realidad es un placer del que disfruto y  que me viene desde casi niña, aunque fue en la adolescencia donde me acostumbre a llevar un cuaderno y un bolígrafo siempre conmigo. 

Durante años fueron mis mejores amigos, en esos años era una jovencita marcada por algunos complejos, unas gafas y unas orejas de soplillo eran la culpables de una desidia diaria.
Aquel cuaderno y aquel bolígrafo eran mi válvula de escape, escribía como me sentía, y eran mi refugio diario, ellos no me juzgaban, no me pedían explicaciones, pero sin embargo yo le daba todas las que necesitaba dar, sin respuestas, sin preguntas y sobre todo sin juicios.

Poco a poco esas confesiones, se fueron convirtiendo en historias, creaba personajes y vivía otras vidas, tal vez las que hubiera querido vivir. Era capaz de estar horas escondida tras ese cuaderno, eran las únicas horas en las que sonreía. Era mi modo de comunicarme, de esos complejos fue naciendo una coraza que me convirtió en alguien tímido y retraído, escribir me hacia libre, no tenía que enfrentarme a nada ni nadie. Éramos mi cuaderno, mi bolígrafo, mis historias y yo.

De aquellos años de adolescencia me siguen quedando mis gafas a las que he sabido sacarle algo de partido, forman parte de mi, mis orejas de soplillo,que de un modo u otro son mi seña de identidad, un rasgo que me dan algo de personalidad, algo de timidez que me da cierto aire de misterio y por supuesto todos aquellos escritos que de vez en cuando releo y me ayudan a reencontrarme. Y por supuesto agradezco seguir teniendo esas enormes ganas de escribir que siempre me han ayudado a comunicarme mucho mejor con el resto del mundo.

Antes escribía por y para mi..., ahora lo hago por y para vosotros.
Agradecida siempre.


jueves, 25 de agosto de 2016

SEPTIEMBRE, el reinicio del año

A pocos días de que termine agosto y comience septiembre, he comenzado como cada año por estas fechas a crear mi lista de propósitos para los próximos meses.

Siempre me ha gustado septiembre, por que lo he visto como la oportunidad de reiniciar el año y repescar todo aquello que por unas circunstancias u otras han ido quedando en el olvido o se han convertido en opciones en lugar de prioridades.

Sigo estrenando material escolar como en los años de infancia, libretas y bolígrafos nuevos me acompañan para cumplir mis propósitos, tanto los nuevos como aquellos que he repescado.

Por lo general en este mes siempre me queda por cumplir algún deseo o sueño de los pedidos en el frenético enero, es cuando entra en juego mi cordura y los convierto en propósitos. Sí, si he llegado a la conclusión de que para que un sueño o deseo se haga realidad lo mejor es convertirlo en propósito.

He de reconocer que este verano ha sido un poco atípico, generalmente me suelo relajar pensando en que a partir de septiembre tengo tiempo para terminar todo lo que me queda. 

Pero este año he escrito más de lo normal, la ilusión por publicar mi primer libro y sobre todo compartir con vosotros mis experiencias en el blog, me ha podido más que ese maldito abandono que me brinda de vez en cuando la fuerza de voluntad.

Esperando y deseando poder terminar todos los propósitos pendientes, os deseo y por supuesto os propongo un feliz final de agosto, un feliz inicio de septiembre, un feliz reinicio de año y una feliz vida.


martes, 23 de agosto de 2016

Y la llamé NADIA.

NADIA últimamente se ha convertido en parte importante de mi vida, además de ser la protagonista del primer libro que he decidido publicar, es el nombre que le he puesto a mi inspiración.

Sí, si he llamado con nombre propio a mi inspiración, por una razón muy sencilla, últimamente nos vemos muy a menudo y siempre es más fácil conversar con alguien que tiene nombre propio para poder dirigirte a ella.

En los últimos meses me hace bastante compañía, a veces a horas un poco fuera de lo común, por lo que siempre tengo café preparado para cuando viene a visitarme a altas horas de la madrugada, es en esos momentos de oscuridad y silencio cuando más aparece, le ha dado por trasnochar o por madrugar, según se mire, por eso el café se ha convertido en el compañero perfecto para esas horas y el tercero en discordia.

He de reconocer que me estoy acostumbrando a sus visitas, a esas horas imprevistas y que el día que no aparece me preocupo, ahora que forma parte habitual de mi vida, no quiero que desaparezca.
Durante el día suele estar más tranquila, yo diría que adormecida, pero cuando comienza la noche, es cuando ella está dispuesta a susurrarme al oído todo aquello que se le ocurre, yo escucho atenta y escribo. 
He aprendido a disfrutar de esas horas de conversaciones con Nadia, o tal vez debería decir de sus monólogos, pero acompañados siempre  de una taza de café.
Que nunca me falte Nadia, ni una taza de café, ni vuestra compañía para seguir disfrutando de vosotros a través de este blog.


viernes, 12 de agosto de 2016

MAÑANAS DE RÍOS, TARDES DE SIESTAS Y NOCHES DE GAMUSINOS Y TOMAR EL FRESCO

Soy de provincias, pero nunca he tenido pueblo, he vivido siempre rodeada de ellos, pero no he tenido  uno donde pasar mis vacaciones, sobre todo las de verano.
Recuerdo siendo una niña cuando llegaba el mes de junio me asaltaba un sentimientos de nostalgia y envidia cuando mis amigos se marchaban al pueblo hasta el mes de septiembre y siempre a casa de los abuelos.
Los pueblos y los abuelos sumados, eran el binomio perfecto en mi infancia.


Ya en la adolescencia, alguien me invitó a su pueblo a pasar unos días, fue la mejor noticia de aquel verano y en mucho tiempo.
Aquel pueblo me adoptó unos días y yo hice lo mismo con él, además de adoptar a la abuela Clara, en esos días la acaparé para mi sola.

En aquellos días conocí lo que es pasar un día en el río, descubriendo gargantas, caminando con una mochila llena de pan de pueblo, de queso casero y chorizo de matanza, además de una cantimplora con agua "fresca" recién sacada del pozo.
Descubrí el olor a jabón casero y pucheros a fuego lento, tardes de siesta y meriendas con mantecados y vasos de leche recién ordeñada.
Tardes en la plaza del pueblo, sentada en la puerta de la iglesia buscando la sombra y compartiendo confidencias hasta la hora de la cena.
Cenas alrededor de una mesa camilla que terminaban "en la puerta de la calle" con una rodaja de sandía en la mano, mientras "tomábamos el fresco".
Otros días de meriendas-cenas, por que había salir al campo a buscar GAMUSINOS, hasta que el sueño, el frío o el miedo nos hacían regresar a casa.

Descubrí lo que es despertarse cuando el gallo canta o la luz del sol entra a través de las cortinas, desayunar sin prisas, compartiendo risas y planes para ese día.
El tiempo en el pueblo pasa más despacio.


Estos días he sentido una gran necesidad de volver a revivir todo aquello, así que aquí estoy probando de nuevo esa sensación, paseando entre hortensias, caminando hasta las gargantas, durmiendo largas siestas y sentandome al fresco.
He vuelto a adoptar un pueblo, o más bien me ha adoptado él a mi, esta vez sin abuela, pero recuperando y reviviendo todas aquellas sensaciones que tuve aquel verano hace muchos años.
Estoy disfrutando de no tener prisa, de saborear cada momento, de mañanas de caminatas, de baños en el río, de siestas con manta, y noches llenas de conversaciones, escuchando anécdotas, mientras me tomó una rodaja de sandía, mientras me empapo de tranquilidad y sabiduría.
Mi única preocupación estos días es decidir sí salir a cazar GAMUSINOS o pasar la noche al raso esperando a las estrellas fugaces.

Definitivamente debería ser obligatorio vivir este tipo de experiencias al menos una vez en la vida, en especial para todos aquellos de presumimos de ser de ciudad.