sábado, 8 de abril de 2017

Motivos...

Tenía mil motivos para odiarte y salir corriendo y uno sólo para quererte y quedarme.

Elegí quedarme, apostar todo a una sola carta y quererte hasta que me doliera hacerlo.

Me quedé para demostrarte que nunca es tarde, que todo llega a su debido tiempo, y que la espera merecía la pena.

Por qué todo aquello que merece la pena, merece una espera...

Siempre hemos sido las personas perfectas, en la distancia equivocada, aún estando a un milímetro estábamos lejos...

Nunca era nuestro momento, tal vez nunca lo fue...

Pero lo será, estoy segura que lo será...


sábado, 11 de marzo de 2017

Querida amante

Te lo llevaste sin manual de instrucciones, sin preocuparte de lo que quiere y sin saber quién es en realidad.
Tiene sus cosas buenas y malas como todos.
Se preocupó por mostrarme las malas, por sí quería huir antes de empezar, le mostré las buenas cuando decidí quedarme a su lado.

Le gustan los lunes, él es diferente a todos los demás, y lo celebra al llegar a casa con comida japonesa que compra cuando sale del trabajo, siempre en el mismo lugar, es un hombre de costumbres.

Los martes recorta su barba antes de desayunar, le gusta hacerlo mientras preparo café y huele a tostadas. Ese día se despide con un beso más largo de lo habitual tal vez para mostrar que está más guapo y aseado de lo normal.

Los miércoles es ese día neutro en el que va y viene, se siente perdido en el ecuador de la semana, suele hacer el amor como sí no hubiera un mañana, se entrega de modo salvaje y disfruta de cada empujón mientras gime y grita, ese día aparece su yo más desconocido, ese yo sin medida y anárquico que te envuelve y te atrapa.

Los jueves suele estar algo cansado y parece algo preocupado, pero sí le sonríes y le preparas su cena preferida, se acurrucará junto a ti en el sofá sin pedir ni dar explicaciones.

Los viernes sale más temprano de lo normal de casa pero también regresa antes, debes estar preparada para cuando llegue, toca cenar en algún lugar elegido al azar y bailar hasta la madrugada en algún lugar donde que canten y bailen tangos.

Los sábados no madruga, se levanta a media mañana, con algo de resaca, pasa el resto del día en pijama, con algún libro entre las manos, a media tarde, prepara café para dos y enciende ese puro que fuma de sábado a sábado. Suele durarle varias semanas, así que debes estar atenta para tener siempre uno que ofrecerle.

Los domingos está algo triste y distante, antes de levantarte, bésale, acaríciale y termina por hacerle el amor. De este modo se olvidará que al día siguiente todo vuelve a empezar.

Te lo llevaste por que yo dejé que te lo llevaras, quise darle alas para volar y que fuera libre de elegir.

Te lo llevaste, porque aún siendo un hombre de costumbres, había perdido esa costumbre a la que me había acostumbrado y tanto me gustaba, esa costumbre era quererme.




martes, 7 de marzo de 2017

Siempre


Y nos es a veces, 
es siempre que necesito tenerte y sentirte. 
Es siempre que necesito escucharte. 
Es siempre que necesito mirarte. 
Es siempre que necesito quererte y amarte.


Saber de amor


Sí, claro que se de amor, 
se de su amor,
 se de mi amor 
y sé de nuestro amor... 

Sé de ese amor eterno y no olvidado, 
se de ese amor suyo, 
de ese amor mío, 
de ese amor nuestro.


lunes, 6 de marzo de 2017

Tarde de poesía


"Llegó una tarde a finales de verano, al parecer para quedarse, pero no dijo por cuanto tiempo.

No hubo besos y tampoco un sólo te quiero. 

Sólo hubo miradas cómplices que lo decían todo. 

Miradas que decían más que cualquier palabra. 

Llegó una tarde de verano, para irse una mañana de otoño."
(MJMA)


domingo, 5 de marzo de 2017

Intentar


Y mira que lo intento, pero mis mañanas siguen oliendo a ti, a café recién hecho y besos.
A remolonear en la cama entre abrazos y risas.
A cosquillas desmesuradas y carcajadas a cada segundo.

A las ganas de despertarte a besos y despertarme sintiendo los tuyos.
Me siguen oliendo a susurros al oído y espejos empañados en el baño.

Me siguen oliendo a tus risas y tus te quiero.
Me siguen oliendo a ti, mientras te espero de nuevo, aquí al otro lado.



Condenados...


Pues no sé sí fue un día cinco, un día siete o cuando fue.

Sólo sé que desde ese día nada volvió a ser lo que era, desde entonces me despierto y duermo pensando en tu mirada, soñando con tus abrazos y sonido de tu voz.

No sé cuando fue, tampoco me importa, por que nuestro amor no tiene fecha nunca la tendrá, nos seguiremos queriendo y echando de menos por igual.

Por que estamos condenados a querernos sin principio pero también sin final.